El pasado 5 de Octubre el Boletín Oficial del Estado publicaba la nueva ley de salud publica en la que en su disposición adicional sexta extiende el derecho al acceso a la asistencia sanitaria pública, a todos los españoles residentes en territorio nacional, a los que no pudiera serles reconocido en aplicación de otras normas del ordenamiento jurídico. Es decir, aunque sea de una manera un tanto atípica, la ley introduce la universalización del derecho a la asistencia sanitaria, que era una necesidad pendiente de la Ley General de Sanidad de 1986. Porque, por extraño que nos pueda parecer, uno podía quedarse sin este derecho. Esto, por ejemplo, garantizaría que los parados que agotan su prestación de desempleo a 1 de Enero de 2012 puedan recibir atención sanitaria ordinaria en el SNS, aunque en algunas CC.AA parecen no haberse enterado.
Lo paradójico y dramático de los tiempos en los que vivimos es que mientras la Ley de Salud Pública y la Ley de la Dependencia garantizan la universalidad de las prestaciones sanitarias y sociales, las normas y las políticas se encargan de limitarla, reducirla y cuestionarla. Continue reading